Esta emergencia sanitaria nos da la oportunidad para seguir transformando el mundo del trabajo en uno inclusivo.
O tal vez peor, nos vamos a acostumbrar y naturalizaremos la existencia de abusos y malos tratos a los niños marginados e internados.
El llamado “gigante chino” es uno de los principales socios comerciales de Bío Bío. De abrirse una ventana para nuevas oportunidades, la Región debe estar preparada.