La Región del Biobío concentra la mayor vulnerabilidad del país frente a los incendios forestales, con un 10% de su superficie afectada en la última década y más de 156 mil hectáreas en riesgo “muy alto”.
La nueva normativa, que está en condiciones de ser promulgada, obliga a que calles, plazas y parques se diseñen con criterios de seguridad y accesibilidad para mujeres y grupos vulnerables.