No hay duda de que, en estos 73 años, hemos alcanzado la madurez y templanza que nos permite continuar sirviendo a nuestra sociedad.
Hoy, el Covid-19 no ha causado gran mortandad en nuestra patria, pero si un efecto económico y social.
Esta pandemia pone esas habilidades sociales a prueba: la capacidad para actuar colectivamente limitando nuestros deseos individuales en busca de un bien superior.