No es posible resolver los problemas sociales en medio de una crisis económica recurriendo al aumento de la carga tributaria, pues asfixiaríamos la posibilidad de reactivar la economía y recuperar crecimiento y empleo.
Surgen a lo menos dos aspectos necesarios de reflexionar en lo relativo a la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes (NNA), frente a las potestades de una institución de labor particularmente delicada como un organismo de inteligencia.
Los estragos que ha producido la pandemia de la Covid-19 nos han hecho recordar nuestra fragilidad como especie sobre “ese punto azul pálido, el único hogar que siempre hemos conocido” como diría Carl Sagan.