En Chile, son cerca de 1.400 personas las que se encuentran en lista de espera de algún órgano.
Al no firmar el Acuerdo de Escazú, Chile pierde una gran oportunidad de avanzar hacia lo que precisamente está promoviendo en otros foros: nuestro compromiso con el desarrollo sustentable.
¿Se puede hablar de “Retorno Seguro” a la escuela sin que exista un plan integral de abordaje a estas secuelas? ¿Pueden emitirse estos anuncios, careciendo de este plan?
Es necesario contar con autoridades regionales comprometidas y legitimadas popularmente. Con gobernadores dotados de capacidad de negociación, las regiones podrán desarrollar su potencial, generando acuerdos interregionales y proyectándose internacionalmente.
Lo observado en estos últimos meses nos puede servir de insumo para continuar en la construcción de un sistema educativo de calidad, partiendo por incluir y poner en valor la experiencia de profesores y directivos en la gestión de los procesos educativos para redefinir o reorientar las políticas públicas en educación.