Insistir sólo en medidas punitivas no basta. Se requiere una respuesta sistémica que ponga foco en el bienestar socioemocional de las comunidades, más allá del aula.
Las recomendaciones internacionales son claras: según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los niños y niñas entre 1 y 2 años deberían dormir entre 11 y 14 horas al día y los de 3 a 5 años entre 10 y 13 horas, incluyendo las siestas.
Uno de los hitos más significativos de su vida fue su papel en la fundación de la Universidad de Concepción en 1919, donde se desempeñó como Secretario General y redactor de sus primeros estatutos.