Después de estos nueve meses puedo decir que hoy, más que nunca, debemos pensar en nuestros trabajadores como personas que están dando lo mejor de sí.
Tenemos la convicción que la denuncia, persecución y sanción efectiva del maltrato animal no sólo beneficiará directamente a los animales, sino que además puede ser un indicador efectivo para enfrentar y detectar a tiempo violencia de género, debido a los patrones que están detrás de los abusadores.
La sociedad en su conjunto debe tomar conciencia sobre el respeto de la dignidad de las personas, rechazando toda vulneración de derechos contra las mujeres.