Si estás dudando en pertenecer a este pequeño grupo que ha sido protagonista de una buena parte del progreso de la humanidad, no lo dudes ¡no te arrepentirás!
Nada está escrito, habrán riesgos e incertidumbres, pero vale la pena enfrentarlos y luchar por nuestras convicciones.
Sí, Conce no es Nueva York ni Barcelona, aunque tampoco Zagreb. Podría, sin embargo, seguir los buenos ejemplos de otras ciudades como Bilbao, Pittsburg o Seattle, llegando a consolidarse como la capital del sur de Chile; universitaria, acogedora, entretenida, pero no por eso menos moderna.
En Chile se ha ido creando un clima de crispación y de descalificaciones que antaño ya nos ha traído trágicas consecuencias. Y esas posturas que anticipan el fin del diálogo cuando más se necesita, hoy están confinadas en esos corralitos impermeables.