El deporte y la sana competencia pueden mostrar lo mejor de las sociedades. También lo peor, pero hoy me quedo con la fiesta y la pasión.
Somos una familia normal, con altos y bajos, pero arriba del escenario, o detrás de un celular hoy, se transforman en pequeños dioses jugando en el jardín de los sonidos. Larga vida a nuestra Sinfónica, honores a ellas, ellos.
Estamos en el punto de partida de un camino que debemos allanar con diálogo y acuerdos, al que estamos invitados a aportar y construir desde nuestros espacios.
Es preciso y urgente comenzar a pensar que las necesarias políticas sociales en un mundo de incertidumbre deben ir pasando de la coyuntura a políticas de Estado, así como la fijación por ejemplo del salario mínimo y otras políticas distributivas, para comenzar a dejar de ver candidaturas que surjan desde el debate en torno a las necesidades y urgencias de las personas y comenzar a hablar del Chile de las próximas generaciones. Vamos al encuentro de los demócratas!