Las “Soluciones basadas en la naturaleza”, además de ser sostenibles, son más rentables que las infraestructuras tradicionales.
Muchos de estos edificios, aún existentes, requieren con urgencia planes preventivos, primero para minimizar el deterioro como el riesgo de su pérdida definitiva.
Los pacientes ya no quieren ser solo beneficiarios de un sistema; quieren y pueden ser sus arquitectos.
Si bien los desafíos son grandes, la colaboración es la clave para poder enfrentarlos y hacernos cargo de las brechas que aún existen.