El aprendizaje histórico, la difusión del conocimiento científico, la cooperación entre Estados y el fortalecimiento de los organismos internacionales que abordan estos problemas comunes deben constituir herramientas prioritarias para lo que resta del siglo XXI.
Cuando ese escenario positivo se concreta y los factores se alinean, hay mayor disposición a hacer circular el dinero en esta industria: se generan más fondos, más inversiones y más startups.