La situación de escándalo público, la pública indignación habla bien de Chile, indica que las malas prácticas y la corrupción no tienen un lugar tácitamente aceptado, que no lo aceptamos como una situación de normalidad.
Localmente, la comuna no sale bien parada en la evaluación. Si bien hay algunas que están muy por sobre ese promedio del país, la nuestra ocupa un alarmante primer lugar: en Concepción el 93% de quienes se some-tieron al examen re-sultaron ser obesos.
Aunque parezca difícil, hay personas que no tienen ningún aprecio a las grandes palabras, se sienten ante ellas como traídos a la pizarra, enfrentados a palabras demasiado solemnes. Hasta cierto punto tienen razón, no es fácil estar a la altura de los conceptos que suelen contener.
Es urgente observar, a continuación de esta actividad, qué tipo de resultados se espera obtener, en qué plazos, bajo qué responsabilidades, justamente por la complejidad de la tarea que involucra tanto al Gobierno y autoridades, como al sector privado y sociedad civil.