En 1997 entró en funcionamiento este sistema, que tenía como principales objetivos mejorar los aprendizajes y lograr una mayor equidad en la educación, apuntando a disminuir la brecha entre los colegios particulares y los subvencionados por el estado. Sin embargo, a casi 20 años de su implementación no se han conseguido esas metas, y algunos estudios apuntan a un cansancio y desgaste tanto en alumnos como docentes. Un panorama que es aún más complejo para los estudiantes que practican algún deporte a alto nivel: tras su exigente jornada académica deben entrenar y llegan casi de noche a sus casas, en una rutina que los puede terminar alejando de su disciplina o bien tomando la decisión de buscar otra alternativa para finalizar sus estudios. Voces del ámbito deportivo y educacional entregaron su diagnóstico y coinciden en que se necesitan cambios de forma urgente.
Entre otras metas está el optimizar la gestión clínica en todas las áreas, mejorar turnos, infraestructura y la retroalimentación del paciente. “Hay una demanda altísima en especialidades, una deuda en gestión hospitalaria”, agregó Demetrio del Río.
Dados los elevados precios y el desabastecimiento del año pasado, autoridades evalúan bajar la cantidad de estufas de biocombustible, dando prioridad a aparatos de otro tipo de tecnología como la eléctrica.
Una cuestión que toma mucho más peso todavía en medio del actual contexto país, donde la seguridad pública tomó fuertemente el protagonismo de la agenda.