Vale recordar que la apuesta de la industria para 2023 es duplicar la fabricación, para así evitar la crisis del año pasado. Gremios estiman que, hasta ahora, la destrucción del fuego no tiene mayor incidencia en la obtención de aserrín.
Productores sufrieron la quema de materia prima y maquinaria. Desde Proleña, esperan que no aparezca el mercado informal con madera proveniente de terrenos afectados.
Durante el año pasado hubo 861 subsidios estatales para pólizas de agricultores, en la zona, cifra menor en comparación con otras regiones.
Desde el Gobierno analizan que los efectos indirectos generarán daños mayores al sector, en el Biobío. Afectados de Tomé se reunieron con el Ministerio de Economía.
Esto de acuerdo a cifras preliminares del Ministerio de Agricultura. Además, desde Santa Juana cifran en que la mitad de los productores del sector rural presentan pérdida total.
El secretario de Estado llegó a la Región del Biobío donde se reunió con distintos estamentos públicos, además de representantes de los sectores productivos. La idea fue definir los instrumentos y políticas para el correspondiente catastro local, como consecuencia de la destrucción por los incendios forestales.