Lenga tenía antes de la pandemia un promedio de 500 visitas diarias, cifra que subía considerablemente a 3.000 y 4.000 los fines de semana.
Las viñas Ventisquero y Morandé apostaron por la producción de Coovicen, agrupación de viñateros que busca conquistar el mercado vinífero con sus reconocidas cepas moscatel de Alejandría, país y cinsault.