El Centro de Investigación de Polímeros Avanzados redirigió una de sus innovaciones ante la emergencia sanitaria producida por el coronavirus.
Por un lado, se cumple una regulación obligatoria, ofreciendo infraestructura de transporte, dejando en mejor pie la oferta del energético para los interesados de las regiones de Ñuble y Bío Bío.
El servicio detectó un incremento de reclamos por trabas y dificultades para clausurar un servicio, lo que justificó la creación del instrumento que facilita la tramitación a los consumidores.
Esto abre la puerta para que el precio de la energía eléctrica llegue a valores competitivos respecto a la leña. De la energía usada en hogares, un 53% es para calefacción y climatización.