El objetivo es lograr que la empresa compense y restituya a los consumidores que han sido afectados por la mala calidad en la prestación del servicio y que se ha intensificado durante esta pandemia.
Lo que busca la iniciativa es que todas aquellas actividades susceptibles de causar daño ambiental , que se encuentran funcionando antes del año 1997,y que en consecuencia cuentan con otro tipo de autorizaciones ( generalmente sanitarias y municipales) se sometan a los estándares de la evaluación del impacto ambiental vigentes.