Ayer se cerró la fecha 22 del certamen.
Dos pérdidas de división en solo tres años son la prueba clara de un club que soñó en grande, pero todo se le fue de control. La “Maquinita” perdió el rumbo en manos argentinas y vuelve al amateur.
El Campanil hizo un buen primer tiempo, bajó mucho en el segundo y sufrió la inspiración de Óscar Ortega, quien marcó los dos goles de un visitante que le robó el puesto entre los ocho mejores.
Acaba de ganar los 800, 1.500 y 3 mil metros planos en la final regional de los Juegos Deportivos Escolares. Entrena seis días a la semana, a veces en doble turno, pero no descuida el colegio y tiene promedio 6,9. De la mano del entrenador Raúl Guarda y con el apoyo del programa Promesas Chile, apuesta alto: quiere brillar en los próximos Juegos de la Araucanía y en el sudamericano en que participará en noviembre, y a largo plazo llegar a unos Panamericanos y a los Juegos Olímpicos.
Campanil vio alterada la preparación para el encuentro por el cambio de día y escenario. Independiente de eso, necesita ganar a un Santiago Morning que no viene bien y es rival directo en la lucha por llegar a la postemporada.