El 2022 tuvo la mayor normalidad deportiva desde el inicio de la pandemia. Biobío no fue la excepción y se nutrió del retorno masivo de estudiantes universitarios a clases presenciales. Encargados locales realizaron un balance y proyectaron el 2023.
Actualmente, la mayoría de los deportes maneja las concentraciones y entrenamientos de los representativos chilenos, femenino y masculinos en sus diferentes categorías, en Santiago. Ello implica, cuando ya se forma parte permanente de los procesos, viajar constantemente a la capital, en una logística que junto a los pasajes incluye alojamiento, traslados, alimentación y otros costos. Dicho dinero -cifra que puede llegar a \$200 mil mensuales- muchas veces es costeado por familiares del atleta, quien por el desgaste físico y mental de esta dinámica puede terminar dando un paso al costado. ¿Cómo se puede cambiar este modelo? ¿De qué manera puede avanzarse en la descentralización del deporte?