Residentes de los sectores cercanos al ecosistema reunieron rúbricas para pedir al SEA la implementación de este proceso. Además, buscan que las obras se sometan a un Estudio de Impacto Ambiental.
A fines de marzo la Seremi de Bienes Nacionales debe ingresar el expediente para que las 4,8 hectáreas pasen a manos de la comunidad. Medida permitirá a los residentes realizar mejoras en la zona, contar con energía eléctrica y agua potable, entre otras.