Instados por sus familias, dos de los seis alumnos que ejercían la medida de presión decidieron deponerla. Cuatro de ellos mantenían la postura desde el 15 de julio y dos se sumaron el jueves 18 del mes en curso.
En la Región existen más de mil 300 personas en esta condición y el programa Vivienda Primero busca llegar a dar solución a la problemática.
Preocupada por el bienestar físico y psicológico de los estudiantes, la institución realiza monitoreo continuo del estado de salud de la alumna y los alumnos en huelga de hambre y presentó un recurso de protección que busca que la autoridad de salud tome las medidas necesarias para poner término a esta medida.