El problema llegó hasta la Cámara de Diputados, donde se instó a las autoridades competentes a que den una solución a toda la población de Talcahuano donde habitan 2.500 personas, quienes buscan una buena calidad de vida.
Entre todos los cambios que trajo el coronavirus, la nueva valoración del bienestar psicológico de las personas es una tendencia que llegó para quedarse. Presencial, o por videollamada, ahora es un tema relevante.
Según el último catastro de Techo Chile son más de cuatro mil los que viven en asentamientos precarios en Biobío. Muchos de ellos, al no tener acceso a servicios básicos, incluso deben dormir en casa de familiares.
La encuesta llevada a cabo por Prodemu dio cuenta que este tipo de abuso tiende a ser normalizado, por la idealización del amor romántico y la dependencia económica.