El alcalde Eduardo Saavedra entregó un balance de la emergencia, marcada por inundaciones, sectores aislados, daños en viviendas y cuatro remociones en masa, una de ellas con cerca de 300 m³ de material.
Mientras el caudal del río Andalién disminuye, el municipio mantiene un monitoreo permanente del río Biobío ante su aumento.
Vecinos de Lirquén, Talcahuano y Concepción enfrentan pérdidas materiales. Remociones, barrios anegados, viviendas sociales afectadas y evacuaciones fueron el saldo de la emergencia.
Aún queda lluvia.
La FIBE es un instrumento de caracterización que evalúa exclusivamente la afectación de las viviendas y sus enseres.