El doctor Marco Sandoval, advierte que 60% de los suelos de Chile están degradados, pero es un problema infravalorado. El sustento para la vida, cultivos, alimentos y economías tiene una resiliencia que le permite seguir funcionamiento, aunque con la intervención humana, incendios y eventos extremos se erosiona y daña su calidad y roles como demuestra la evidencia. Recuperar, mejorar y conservar es un reto urgente para asegurar el desarrollo y bienestar local.
El 75% de las nuevas afecciones tienen origen en animales y más contacto con especies domésticas y silvestres, incendios forestales, cambio climático y pérdida de biodiversidad suben cada vez más el riesgo de contagios. “En nuestra zona se dan las condiciones para que florezcan y se mantengan muchas enfermedades zoonóticas”, afirma la académica UdeC Paula Gädicke. Hanta, rabia e hidatidosis son graves ejemplos que nos afectan hoy.
2 a 3 porciones y de diversos colores se deben consumir cada día para asegurar suficiente aporte de nutrientes, sustancias bioactivas y beneficios. La composición de estos alimentos varía según el tipo, pero siempre tiene alto valor nutritivo que favorece el funcionamiento y salud del organismo, pero se altera con preparaciones como jugos y añadir azúcares.
El Cedeus, centro de investigación alojado en la UdeC, desarrollará un estudio para conocer los patrones y barreras de desplazamiento en el área metropolitana del Biobío, para lo que invitan a habitantes de 10 comunas a responder un cuestionario online.
Es autoinmune, clásicamente aparece en la infancia y no hay método curativo ni que evite su desarrollo que genera insulinodependencia para toda la vida. Si bien han surgido terapias innovadoras y hace poco un acotado estudio de un tratamiento experimental logró que pacientes dejaran la insulina, queda mucha investigación por hacer y preguntas que responder para cambiar el curso y realidad de esta enfermedad crónica.
Grupo de la UdeC campus Concepción y Chillán abordará a nivel local un problema global desde la sensibilización para un consumo responsable. Cada año miles de millones de kilos de comida terminan en basureros chilenos, botando recursos naturales, humanos y económicos, mientras demasiadas personas luchan contra el hambre y el planeta soporta graves crisis.