Se insiste en cambiar la prueba, matar al mensajero de las malas notas, una propuesta que no puede conseguir cambios sustantivos en la calidad de la educación, salvo que se decida medir otra cosa que los conocimientos.
Minvu realizará un nuevo catastro, pues al último que se realizó en 2011 deben sumarse 50 asentamientos con 115 hogares.