Debe haber certezas en torno a los números de la enfermedad, para saber a qué nos enfrentamos, y cuánto tiempo más perdurará este estado de emergencia.
En tiempos de pandemia y crisis, debemos asegurar la sostenibilidad de la base natural.
Dialogar es hablar, pero también oír y, quienes tienen esa responsabilidad, no pueden estar en un estado de convicción autoimpuesta desde el cual no oyen lo suficiente.