Son los transeúntes quienes deben evitar los peligros de comprar alimentos elaborados en la calle. Así se corta la riesgosa cadena.
Biobío todavía necesita de más inversión y su suelo, por su esencial característica agroindustrial y alimentaria, requiere seguir recibiendo apoyo.
Nuestra zona tiene la posibilidad de volcar esfuerzos a esas medidas que, sin duda, ayudarían a paliar el problema de las complejas olas de calor. Pero, la duda se coloca en la mesa: ¿Contamos con mapas de calor?
Debemos cuidarnos, sobre todo adultos mayores y niñas y niños, y, en caso de verse afectado por algún problema de salud de este tipo, comunicarse de inmediato con algún recinto de urgencia.