A menos de un mes de asumir como seremi de Obras Públicas del Biobío, José Piña abordó el avance de las principales obras en la región, en un contexto de desafíos para la conectividad e inversión.
En su primera entrevista como seremi de Obras Públicas del Biobío, José Piña —otrora director zonal de Obras Portuarias— abordó el estado de avance de la cartera regional, el escenario de obras emblemáticas como el Viaducto Chacabuco y la Ruta Pie de Monte, además de las tensiones que hoy marcan a la Red Biobío de Hospitales y el bajo uso del Puente Industrial. En diálogo con Diario Concepción, la autoridad también se refirió a los desafíos de conectividad y desarrollo logístico en la zona.
—Durante la administración anterior, el MOP ejecutó en el Biobío una inversión que superó el billón de pesos, a lo que se suma una cartera cercana a $265 mil millones proyectada para este año. ¿Cuál es hoy el real estado de avance de las principales obras?
—Tenemos un avance presupuestario de alrededor del 26 % al mes de marzo, lo que está por sobre el promedio regional. Esperamos que esos porcentajes sigan aumentando.
—¿Se podrán ejecutar los $265 mil millones proyectados para este año?
—Nosotros estamos con una buena proyección. Como te comenté, estamos con un 26 % de ejecución presupuestaria. Eso es un número alto, recién transcurrieron los tres primeros meses del año. Tenemos una muy buena proyección para que esto así se ejecute. Necesitamos terminar algunos procesos de licitación que están en marcha, por lo cual yo creo que tenemos una muy alta posibilidad de cumplir con esta meta presupuestaria.
—Estas semanas ha recorrido gran parte de las comunas del Biobío. ¿Qué ha podido observar?
—Ya recorrimos 28 de las 33 comunas. Esperamos llegar al 100 % de la región durante la próxima semana, ojalá los tres primeros días. La región, en realidad, está en un buen estado.
Los alcaldes tienen una cartera de proyectos contundente. Por ejemplo, en comunas rurales, gran parte de las iniciativas están vinculadas a la conservación de caminos, canales y sistemas de agua potable rural.
Por otro lado, a nivel regional tenemos desafíos importantes, especialmente lo que solicita el gobernador regional (Sergio Giacaman) y el delegado presidencial del Biobío (Julio Anativia) en materia de reactivación económica. Hay proyectos de relevancia que permitirán situar a Concepción dentro del mapa logístico del país. En ese marco, se busca potenciar los puertos —especialmente Talcahuano— y mejorar la conectividad para el transporte de carga.
—¿Pudo ver comunas con mayores necesidades que otras?
—Todas necesitan inversión. Generar esa priorización sería desestimar las necesidades de otras comunas.
—¿Cómo se encuentran actualmente ciertos proyectos emblemáticos? Véase el Paso Pichachén o el Viaducto Chacabuco.
—Bastante avanzadas. Pichachén tiene hoy un 97 % de avance y el Viaducto Chacabuco un 87 %. Esperamos que ambas obras puedan entrar en operación durante este año.
Pichachén tiene una condición especial: entre abril y septiembre no se pueden ejecutar obras por las condiciones del camino, por lo que los trabajos se retoman en octubre aproximadamente.
En el caso del Viaducto Chacabuco, buscamos ponerlo en servicio con una recepción parcial en junio.
—Durante la administración anterior se revisó la factibilidad de un proyecto vial entre Punta de Parra y Dichato. ¿En qué estado se encuentra?
—Se viene trabajando desde el año 2022 y está en la Dirección de Obras Portuarias. No manejo su estado de priorización, pero claramente existe en la cartera de proyectos.
—¿Y la Ruta Pie de Monte?
—Estamos avanzando. Hace pocos días el ministro Martín Arrau firmó el decreto supremo que conforma la concesionaria que va a administrar esta ruta, que desarrollará la ingeniería y posteriormente su construcción.
Uno de los objetivos que nos ha planteado el Presidente José Antonio Kast es acelerar toda tramitación que dependa del MOP para impulsar la inversión. En eso estamos abocados.
—Hace poco se ordenó la resolución de liquidación de OHL Industrial Chile S.A., filial de OHLA encargada de construir los cuatro hospitales de la Red Biobío (Lota, Coronel, Santa Bárbara y Nacimiento). ¿Cómo mira esta situación?
—La empresa a cargo tanto de la construcción de los hospitales como de obras en el Puente Bicentenario —según los informes que nos ha entregado y nuestro propio análisis desde concesiones— está en condiciones de seguir con estos desafíos.
Con respecto a este contrato en específico, estamos a la espera de la materialización del acuerdo que obtuvo el gobierno anterior. Se están haciendo algunos ajustes que tienen relación con la identificación de hitos que nos permitan evaluar el avance de estas obras y así tener un control más preciso.
—El avance comprometido para 2025 era del 60 %, pero hoy apenas bordea el 10 %. ¿Siguen confiando en la empresa?
—Sí, seguimos confiando en las capacidades de la empresa. Estamos analizando sus capacidades económicas, pero esto se debe a distintos motivos, ya que no es solo un problema financiero.
También hay compromisos del MOP y de otras entidades que retrasaron la aprobación de varios proyectos. Por ejemplo, el hospital de Lota tuvo un conflicto de conexión con la Ruta 160, lo que obligó a rediseñar y reingresar el proyecto.
Eso derivó en una ampliación de plazo, que no puede ser arbitraria, por lo que se generó un protocolo de acuerdo que hoy está en tramitación.
—El alcalde de Santa Bárbara (Cristian Osses) pidió reunirse con el ministro Martín Arrau. ¿Se concretó dicha reunión?
—Hemos participado con casi todos los alcaldes —28, como te comenté—. Nos reunimos con el alcalde de Santa Bárbara. Tiene algunos proyectos bien específicos, pero no es el único alcalde que tiene intenciones de tener una reunión con el ministro.
El alcalde de Cabrero ya sostuvo una, también el alcalde de Yumbel, incluso con el Presidente de la República, José Antonio Kast. Hoy en día sus carteras están dentro de las consideraciones que le hemos enviado al ministro Arrau.
—Ligado a eso, el Viaducto Chacabuco también está en manos del grupo OHLA. Si bien no depende de OHL Industrial Chile, ¿qué garantías les ha entregado el holding de que este proyecto está realmente aislado del problema?
—OHL Construcción Latinoamérica —filial encargada del viaducto— no tiene esos problemas financieros y, por el momento, no tenemos antecedentes que nos indiquen lo contrario.
La empresa ha gestionado las garantías exigidas en cada uno de los contratos del MOP. Eso nos da la seguridad de que estas obras son abordadas de forma responsable. Por lo tanto, no vemos indicadores de crisis que nos hagan dudar sobre la construcción del Viaducto Chacabuco.

Imagen de contexto: faenas para el nuevo Hospital de Coronel, parte de la Red Biobío de Hospitales | Foto: Carolina Echagüe M.
—¿Cuál es su diagnóstico sobre el bajo uso del Puente Industrial, considerando la presión por los costos del transporte y la propuesta del GORE por flexibilizar el cobro del TAG?
—Nuestro diagnóstico es que es una obra concesionada. Son contratos que establecen las variables de operación muy claramente y su modificación es bastante compleja.
Tenemos que darle una señal a las empresas y al mundo de que Chile respeta los acuerdos y que estos no quedan al mero arbitrio de la autoridad política de turno.
Hoy no está en análisis reducir el peaje ni suspender su cobro, porque eso ya está normado en un contrato vigente entre el MOP y la concesionaria. Modificarlo demoraría más que el tiempo que falta para que el puente esté en operaciones al 100 %.
Lo que esperamos es que la demanda aumente por la necesidad que van a tener la comunidad, los transportistas y las empresas de carga de transitar por un puente que permite reducir tiempos de viaje, lo que se traduce en una mejora económica.