Equipo de José Zapata tuvo un complicado debut contra Iberia, pero metió dos goles en inferioridad numérica y lo cerró con sobresaliente actuación defensiva, liderada por Soto y Chicao.
Había mostrado cosas importantes en los partidos de pretemporada, pero eso no vale de nada si no se refleja jugando por los puntos. Y ahí este nuevo Fernández Vial mostró que tiene cosas muy interesantes para pelear este año el ascenso desde Tercera B. La “Maquinita” respondió ante su gente y derrotó 2-0 a un Iberia que también debería ser animador de este campeonato.
La visita, dirigida por Giovanni Olivares, presentaba nombres interesantes como los delanteros Diego Muñoz y Diego González, más el siempre técnico Óscar Aravena en el medio. Tempranamente, ante cerca de 4 mil espectadores, el local vio castigado su exceso de ímpetu, con la expulsión de Jeremy Olivares antes de los 20 minutos.
Pero José Zapata supo reordenar a su equipo ubicando a Ramiro Pavez arriba, pero bien acompañado por Darwin Manríquez y Felipe Brito y más al medio Diego Fernández, que tuvo una acción clara de gol que pegó en un poste.
Aunque Iberia, a ratos, era dueña del balón, nunca se notó el hombre de diferencia y eso fue porque Vial fue ordenado y jamás se cansó de correr. No era fácil, pero Soto abrió la cuenta y el dueño de casa fue inteligente para controlar el resultado y jugar a su ritmo.
Para darle más argumentos a su faena, Pavez concretó una gran acción individual entrando entre dos defensores rivales y, de ahí en más, dejó todo en manos de su gran línea defensiva, comandada por Santiago Chicao y el “Colorín” Soto, dos que siempre estuvieron ubicados, bien rodeados por un circuito aurinegro que se vio muy bien en lo físico.
Había jugadores que sorpresivamente estaban en el banco y le dieron un nuevo aire ofensivo a Vial, como Enyer Castro y Alexis Mancilla, que son incisivos y pueden generar algo en solitario, además de John Salas, que llegó con lo justo después de una lesión. Con eso, nunca dejaron de preocupar a la zaga blaugrana.
Iberia tuvo apenas algún remate de distancia, un par de buenas intervenciones de Samamé y el cabezazo desviado de González. Así llegó el pitazo final, el desahogo y cántico de un hincha que necesitaba este triunfo para recobrar la vida y la sonrisa.
Al final del encuentro, el técnico José Zapata comentó que “es lindo comenzar así. Con un hombre menos cuesta, pero los muchachos fueron tácticamente muy ordenados. Fuimos superiores con once y luego con diez y eso me deja muy contento. La hinchada es importante, fundamental que nos apoyen y ahora viene Inter y hay que ir día a día, semana a semana”.