Política

UDI: en la búsqueda de la unidad tras una polarizada elección interna

La historia gremialista de los últimos 15 años, ha estado marcada por la figura de la senadora Jacqueline van Rysselberghe, sus cercanos y quienes, por las más variadas razones, se apartaron de su liderazgo. La presente es una crónica que aborda esas diferencias y el desafío de zanjarlas.

Por: Ángel Rogel | 03 de Febrero 2019
Fotografía: Andrés Oreña P.

Hace unas semanas, particularmente después del Consejo General de la UDI del sábado 19 de enero, las nuevas directivas nacionales y regionales asumieron en propiedad, tras una reñida elección que, por cierto, no estuvo exenta de polémica por las marcadas diferencias de liderazgo entre la presidenta y senadora del Bío Bío Jacqueline van Rysselberge, y su contendor, el diputado de O’Higgins, Javier Macaya.

En el Bío Bío, como se sabe, asumió una lista de consenso encabezada por el presidente, Alejandro Reyes, por tanto, la competencia real estuvo en la nacional. Ahí, fueron varios los rostros gremialistas, ligados y/o identificados con la senadora en el pasado, que estuvieron en la vereda contraria, lo que por momentos generó alta tensión al interior de la colectividad.

“Pero, ya llegó la paz”, dijo una fuente del partido. Un hecho que, por cierto, también confirma el timonel regional.

“Terminada la elección, hay que dar vuelta la página y remar todos para el mismo lado, porque todos los proyectos políticos se discuten en el seno de la elección, pero al final del día el único proyecto político que debe primar es el de la UDI”, manifestó el presidente regional.

Pero, ¿qué fue lo que realmente pasó? ¿Cómo se explica la lejanía de distintos actores del partido en la Región con la senadora? ¿Se mantiene esa pugna al interior de la colectividad?

Muchas interrogantes y pocos militantes a entregar respuestas explícitamente. De hecho, fueron muchas las personas consultadas para la realización de esta nota, pero sólo unos pocos concedieron ser nombrados.

Pese a lo anterior, hubo coincidencias, una relacionada con el actual escenario al interior del partido. Efectivamente, las cosas están más tranquilas.

“Hoy estamos en una etapa en que asumimos nuestras diferencias y nos respetamos, antes era un guerra sin cuartel, y eso nos hizo mal, porque RN creció en función de esa división”, dijo uno de los consultados.

Otra coincidencia apunta a la fecha de las diferencias, de las divisiones: marzo de 2010, la oportunidad en que Jacqueline van Rysselberghe dejó la alcaldía de Concepción para hacerse cargo de la intendencia del Bío Bío. Lo anterior, pese a sus diferencias con el Presidente Piñera, las mismas que con el correr del tiempo se fueron disipando.

Proyecto político distinto

“Probablemente, cada uno tenga una razón, no creo que exista una razón colectiva. En mi caso, yo lo he señalado en distintas ocasiones, yo no he tenido ninguna discusión o pelea con la senadora. Mantengo con ella una relación bastante cordial. Simplemente (en la elección interna) adhería a un proyecto político diferente”, comentó Alejandro Reyes, quien en el pasado fue asesor jurídico de la senadora.

De hecho, otra de las fuentes gremialistas consultadas, explicó que la designación de Reyes como presidente regional no fue casual y obedeció justamente a su buena relación con todos los sectores del partido en el Bío Bío.

Reyes adhirió a una opción distinta a la senadora, pero no fue el único. La lista de antiguos ex colaboradores es amplia y va desde quienes estuvieron con ella en el gabinete regional durante la primera administración del Presidente, Sebastián Piñera; hasta antiguos colaboradores en el municipio de Concepción; pasando por parlamentarios que en 2008, y luego de una sorprendente votación en la elección municipal (obtuvo el 63,4% del total de los votos), incluso, la postularon a Presidenta de la República.

“Como todo en política hay un devenir y una historia. Ahora, yo soy un agradecido del trabajo que tuve al lado de Jacqueline, principalmente, en la alcaldía y en parte en la intendencia, pero uno también es dueño de tomar un camino distinto cuando entiende que los estilos, las formas y la convicción política, muchas veces, permite disentir y buscar otras fuentes de liderazgo. Eso es un partido político”, comentó Luis Santibáñez.

El actual consejero, que estuvo a la cabeza de Sercotec, durante la primera administración de Piñera, trabajó codo a codo con la senadora en la municipalidad de Concepción. Entonces, era concejal de la comuna de Santa Juana y, pese a esa cercanía, no fue precisamente el apoyo de la senadora lo que le permitió ingresar al mencionado servicio. Desde entonces, comentaron fuentes del partido, han trabajado por caminos distintos.

De hecho, Santibáñez llegó a ser gobernador de la provincia de Concepción, bajo la administración regional estaba en manos de Víctor Lobos y el hombre fuerte de la UDI era el consejero regional y uno de los fundadores del partido, Claudio Arteaga.

Santibáñez de todas maneras destaca el liderazgo de la senadora, pero insiste en que prefiere el trabajo de equipo. Eso, dijo, es lo que marca principalmente sus diferencias con ella. Nada más.

Después del terremoto

Durante la elección interna, algunos de los que apoyaron a Javier Macaya y que en el pasado trabajaron con la senadora, son los diputados Iván Norambuena y Sergio Bobadilla; la actual presidenta del Consejo Regional, Flor Weisse; o la gobernadora de Arauco, María Bélgica Tripailaf.

De los mencionados llama, particularmente la atención, el caso de los diputados quienes, en 2018, junto a otros de sus entonces colegas, Jorge Ulloa (Distrito 43, Talcahuano y Hualpén), Andrés Egaña (Distrito 44, Concepción, San Pedro de la Paz y Chiguayante) y el fallecido Juan Lobos (Distrito 47, provincia de Bío Bío), intentaron levantar la opción presidencial de la senadora.

Pero como ya está dicho, la designación de la entonces alcaldesa en la Intendencia del Bío Bío, todo en medio de convulsionados días tras el terremoto, inició el quiebre de la relación. Entre los consultados, hubo coincidencia en que hubo molestia por Van Rysselberghe no escuchó a los parlamentarios a la hora de armar su gabinete y ello primó, después, cuando fue cuestionada e intentó ser la jefa de campaña del entonces candidato presidencial, Laurence Golborne.

La distribución de los cargos también primó en esta elección. De hecho, muchas de las actuales autoridades regionales son cercanas a la senadora. Hoy, no obstante, Reyes asegura hay que dar vuelta la página. “Ahora tenemos desafíos que van más allá de una persona en particular, tenemos elecciones municipales y de gobernadores regionales, y no podemos quedarnos en esas disputas”, dijo.

¿Candidata presidencial?
En 2008, la totalidad de los parlamentarios de la Región, ungió a la JVR como una eventual carta en la carrera a La Moneda.
Del municipio a la Intendencia
Para muchos de los consultados, las diferencias comenzaron cuando la senadora fue nombrada intendenta del Bío Bío.

Las distintas posturas al momento de definir la carta senatorial

Otro momento de profundas diferencias al interior de la UDI, y que también tuvo que ver con el liderazgo de Jacqueline van Rysselberghe, se relaciona con la definición del candidato que afrontaría la elección senatorial del año 2013. En dicha oportunidad, el actual intendente, Jorge Ulloa, también pretendía dar un salto de la Cámara al Senado.

“Ese fue un punto inflexión. Algunos nos fuimos con Jorge y otros apoyaron a la senadora. Desde aquella época nunca se solucionó bien el tema y quedaron dos bandos muy marcados”, dijo uno de los militantes consultados.

Pese quienes han tomado distancia de la senadora, también hay que decir muchas figuras siguen a su lado, como los consejeros regionales, Patricio Kuhn y Jaime Vásquez; los seremis de Vivienda, Emilio Armstrong; y de Bienes Nacionales, James Argo; y el alcalde de Los Álamos, Jorge Fuentes.

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