Política

Así fueron los cuatro años de Ricardo Ezzati en Concepción

Si bien hoy es cuestionado por cómo ha abordado casos de abusos sexuales al interior de la Iglesia, su paso por la capital regional fue destacado. Mientras, el jueves se comunicó su internación en el Hospital de la Universidad Católic

Por: Ángel Rogel | 11 de Agosto 2018
Fotografía: Archivo | Diario Concepción

“Ezzati no es una persona que haya aportado valor, que haya defendido a las personas, a los niños, a los ciudadanos en nuestra patria, todo lo contrario. Está argumentado en la moción parlamentaria, y hay argumentos y fundamentos y no tiene nada que ver con las razones de índole criminal y judicial. Lo digo porque muchos han sostenido que no hay ni siquiera un proceso judicial que lo incrimine, no tiene nada que ver”.

La frase anterior es de la senadora Ximena Rincón (DC), una de las impulsoras del proyecto de ley que busca revocar la nacionalidad por gracia al Arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, el mismo que se discutió el miércoles pasado por primera vez en la comisión de Derechos Humanos.

El tema, por cierto, ha generado diferencias y así como Rincón salió a explicar el porqué de la iniciativa, congresistas como el representante de la Circunscripción Cordillera, Víctor Pérez (UDI), aludieron a un “linchamiento público”.

“Yo no creo en los linchamientos públicos, ya estamos muy avanzados en el siglo XXI y para sancionar a una persona, para agraviarlo como es quitarle la nacionalidad tiene que ser sobre bases extraordinariamente objetivas”, manifestó Pérez tras la reunión de la comisión, que acordó seguir con el debate el próximo miércoles.

La discusión se da en medio de fuertes cuestionamientos a la Iglesia Católica y, en particular al arzobispo, quien en la tarde del jueves debió ser internado en el Hospital Clínico de la Universidad Católica, para un control por un marcapasos instalado en Roma, Italia.

Se trata de “un control de rutina que requiere de hospitalización, observación clínica y exámenes de laboratorio que lo mantendrán hospitalizado las próximas 48 horas”, dijeron desde la institución.

Junto con ello, en las últimas horas se conoció información sobre eventuales nuevos casos de encubrimiento por parte del religioso, ello en el marco de la investigación que encabeza el fiscal regional de O’Higgins, Emiliano Arias.  

Rol facilitador

No obstante lo anterior, al menos en el mundo público, el paso del religioso por la capital regional es recordado positivamente.

Ezzati, quien estuvo a la cabeza de la Arzobispado de Concepción entre 2006 y 2010, destacó por su rol de facilitar al diálogo de los más variados conflictos, algunos muy recordados, como la huelga de hambre que protagonizaron 34 comuneros mapuches durante 80 días, a mediados de 2010, o el conflicto forestal de 2007, en Arauco, que costó la vida el operario forestal Rodrigo Cisternas.

Es por ello que, quizás no sorprenden las declaraciones de la época, donde transversalmente se destaca el paso de Ezzati por la capital del Bío Bío, desde dirigentes sindicales hasta empresarios; militantes de la centro derecha y representantes de izquierda.

Así por ejemplo, el senador de la Circunscripción Costa, Alejandro Navarro (PAIS/PRO), a fines de 2010, destacaba “su rol mediador, de vinculador de la Iglesia Católica con los temas sociales”, mientras la entonces intendenta, Jacqueline van Rysselberghe (UDI), aseguraba “que su capacidad mediadora lo ayudará mucho en su gestión como arzobispo de Santiago”.

De hecho, quizás ya no se recuerda, pero un día después que diera a conocer oficialmente su nombramiento como arzobispo de Santiago, el Concejo Municipal de Concepción lo declaró ciudadano ilustre y por la unanimidad de sus integrantes.

Buena disposición

Uno de los que destacó la gestión de Ezzati en la zona fue el entonces presidente provincial de la CUT, Alex Iturra (PC). “Siempre tuvo buena disposición para mediar  en pos de los trabajadores y los más desposeídos”, dijo el miércoles 15 de diciembre de 2010.

Transcurrido el tiempo, el ahora concejal penquista no ha cambiado de opinión, aunque por cierto lamenta toda la polémica que rodea no sólo al prelado, sino que la Iglesia Católica.

“Tengo buenos momentos con el cardenal. Trabajamos muy bien con la Iglesia, incluso con monseñor (Fernando) Chomali, bueno hasta que dejé de la dirigencia sindical. Claro, es penoso lo que ha sucedido y que cruza a toda la Iglesia Católica (…). En el fondo, mi recuerdo con la Iglesia tiene que ver con un estamento que nos ayudó mucho para recuperar la democracia, y fue un lugar donde nos cobijamos, por ello, cuesta entender lo que ha pasado”, manifestó.

Una persona que fue cercana a Ezzati durante su estancia en Concepción, fue el DC Eric Aedo, sobre todo, mientras ejerció como gobernador provincial. Recordó, particularmente su labor, post 27/F y su rol tras el conflicto que se originó con el cierre de la fábrica textil Bellavista Oveja.

“Logramos trabajar muy mancomunadamente y resolvimos temas complejos, como el tema de ‘La Chepa’ y la toma de la catedral, en el contexto del conflicto mapuche (…). Y respecto, de quitarle la nacionalidad por gracia, me parece un poco oportunista, porque a Ezzati hay que analizarlo en el largo tiempo. Me parece oportunista, considerando fallas importantes de la Iglesia, que lo niego, por lo demás lo ha reconocido el propio Papa”, sostuvo.

Reforzó lo anterior, manifestando que, por ejemplo, Ezzati no era el doctor Harmut Hopp, el conocido ayudante de Paul Schafer en Colonia Dignidad. “Sé que es exagero, pero quiero graficarlo de esa forma”, comentó.

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