Opinión

No todo tiempo por pasado fue mejor…

Por: Diario Concepción 08 de Noviembre 2026
Fotografía: Cedida

​Agustín Ramírez Morales
Centro de Estudios Europeos

En medio de la rutina diaria, veo con recelo a quienes pregonan que los tiempos de ahora no son como los de antes. Cierto es que de esos discursos se desprende una suerte de nostalgia, bañada de idealismos y creencias.

Esa nostalgia aparece en quienes critican la música y las costumbres de hoy, y también en quienes sopesan las políticas de sus países o del ámbito internacional, así hay mandatarios que buscan volver a supuestas grandes épocas de sus naciones, y otros que rezan por restaurar tiempos pasados. Los ejemplos son interminables, incluso en la historia universal. En Roma, en plena edad dorada del imperio, su emperador insign​e, Augusto, era reiterativo en su nostalgia por la propia civilización romana. En definitiva, parece estar en nuestra naturaleza extrañar algo que fue, o que creemos que fue, y no podemos desprendernos de esta característica de nuestra especie. Pero ser conscientes de ello nos permite no ser instrumentalizados por agentes políticos a favor de proyectos que pueden ser autodestructivos.

No hay quien lo describa mejor que el maestro Spinetta, que en la canción “Cantata de Puentes Amarillos” no eligió mejores palabras que las que hacen título a esta columna. Si bien el pasado es nuestra base en todos los sentidos, es lo que es: pasado. Hay que verlo con los mismos lentes críticos con los que juzgamos toda actuación actual, o con mayor énfasis, al conocer las consecuencias que generó. Pero con facilidad el dogmatismo ideológico tizna el criterio razonado y nos suma a discursos instrumentalizados para la división y la polarización.

Si bien la desesperanza es inútil en todas sus formas, es bueno recordar lo que el ya citado maestro agrega a la frase antes dicha: “…mañana es mejor”.

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