Diario Concepción Radio UdeC TVU Noticias La Discusión
Opinión

El futuro de la Tierra

Por: Diario Concepción 22 de Abril 2026
Fotografía: Cedida

En los últimos años hemos visto cómo el ambientalismo ha sido deslegitimado. Gobernantes, empresarios e incluso parte de la ciudadanía han tildado a quienes defienden el medioambiente de extremistas o de ser responsables de frenar el crecimiento. Al mismo tiempo, ha crecido el negacionismo climático y vivimos una época en que las fake news circulan con rapidez y sin control por medios y redes sociales. Peor aún, hoy esas falsedades pueden amplificarse y sofisticarse con ayuda de la inteligencia artificial, engañando a millones de personas. Por eso, en una nueva conmemoración del Día de la Tierra, es fundamental recordar que el ambientalismo no busca incomodar por capricho, sino contribuir a la supervivencia de la humanidad.

Para vivir necesitamos, como mínimo, agua limpia, aire puro y suelos fértiles. Estas condiciones se consiguen viviendo en ecosistemas saludables, sostenidos por una delicada y equilibrada red de conexiones entre lo vivo y lo inerte. Sin embargo, desde que los hidrocarburos ocupan un lugar central en el funcionamiento de nuestras sociedades, ese equilibrio se ha vuelto cada vez más difícil de sostener.

Hoy, cerca del 80% del consumo global de energía sigue dependiendo de combustibles fósiles como el carbón, el petróleo y el gas natural. Su quema libera gases de efecto invernadero que eleva la temperatura del planeta.

Actualmente, la Tierra ya se ha calentado 1,41 °C por sobre los niveles preindustriales. Frente a este escenario, vale la pena recordar que en 2015, durante la COP21, los países del mundo suscribieron el Acuerdo de París, comprometiéndose a evitar que el aumento de la temperatura global supere los 2 °C, e idealmente limitarlo a 1,5 °C.

Aunque desde entonces las emisiones de CO2 no han dejado de crecer —salvo en el año de la pandemia—, los compromisos internacionales sí han logrado mejorar las proyecciones. Sin el Acuerdo de París, se estima que hacia 2035 las emisiones podrían haber alcanzado alrededor de 80 gigatoneladas de CO2; con los compromisos actualmente asumidos, esa cifra se proyecta en torno a 49. No es suficiente, pero sí demuestra que los acuerdos multilaterales, cuando son jurídicamente vinculantes, pueden tener efectos concretos y medibles.

Aun así, estamos lejos de lo necesario. Para mantener viva la posibilidad de limitar el calentamiento a 1,5 °C, las emisiones globales deberían reducirse en un 46% respecto de los niveles de 2019. Para ello, requerimos decisiones políticas coherentes, transformaciones profundas en los sistemas de producción y consumo, y una reducción de la demanda energética, que ha aumentado cerca de un 20% en los últimos quince años.

Por eso es que necesitamos poner la verdad por delante. No una verdad moldeada por intereses de poder, sino una sustentada en evidencia científica y orientada al bien común a largo plazo. Asegurar un planeta apto para la vida exige compromisos ambiciosos, cooperación internacional y voluntad de cambio. Porque defender la Tierra no es una exageración: es una condición mínima para sostener el presente y hacer posible el futuro.

Daniela Concha Hernández
Directora de Proyectos en Fundación El Árbol

Etiquetas

Notas Relacionadas