Andrea Saldaña León
Directora Regional
Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia
Durante el mes de la Adopción queremos sensibilizar sobre la importancia de restituir el derecho que tiene cada niño, niña y adolescente de vivir en familia. La adopción vela por el interés superior de la niñez y adolescencia, con el fin de reparar su derecho a vivir y desarrollarse en una familia que le asegure el afecto y el cuidado necesario cuando no pueda ser proporcionado por su familia de origen.
Este año, en la región del Biobío, se han realizado 21 enlaces adoptivo gracias al trabajo de la Unidad de Adopción del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia en conjunto con los Tribunales de Familia. El proceso permite identificar una familia adecuada para los requerimientos socioemocionales de ese niño, niña o adolescentes que se encuentra bajo el cuidado del Estado. Actualmente, hay alrededor de 10 niñas y niños declarados susceptibles de adopción. Y, en paralelo, 12 familias han sido declaradas idóneas o aptas para adoptar.
Quienes deseen adoptar deben pasar por un proceso para acreditar su idoneidad para ser madres y/o padres adoptivos. Luego, recibirán orientación, preparación y acompañamiento por parte de profesionales de la Unidad de Evaluación Formativa para el Acogimiento y la Adopción.
Cuando hablamos de adopción, también nos referimos al derecho que tienen las personas que han sido adoptadas a conocer su origen y completar su identidad. Al cumplir 18 años, pueden realizar la solicitud para obtener antecedentes sobre su proceso de adopción e incluso obtener información de sus familias biológicas o coordinar una reunión con ellos, si lo quieren. Y si son menores de edad, los padres adoptivos pueden realizar esta solicitud. El Servicio de Protección tiene un equipo que apoya y acompaña en este proceso para conocer su identidad y su pasado biológico.
En este momento, en el Biobío, hay 62 procesos de búsqueda de orígenes en curso. Esta etapa puede durar meses o un par de años, pero los equipos del Servicio de Protección lo acompañan y apoyan durante todo este tiempo. Las personas inician estos procesos por diversos motivos: curiosidad, conocer antecedentes sobre su salud, saber las circunstancias que determinaron su adopción, comprobar si se parecen físicamente a alguien, tomar contacto y/o encontrarse con algún integrante de su familia de origen, entre otros.
Nuestro país aún tiene muchos desafíos relevantes en materia de adopción como agilizar los procesos y mejorar nuestras respuestas como institución, pero también resulta clave avanzar en la tramitación del proyecto de Adopción que se está discutiendo en el Congreso y que permitirá actualizar y agilizar los procesos. Desde nuestro rol seguiremos avanzando en el desafío de restituir el derecho que tiene cada niño, niña y adolescente de vivir en familia.