Opinión

Escuela rural: un desafío permanente

La educación rural merece toda nuestra atención y dedicación, por eso se debe tomar como un desafío permanente.

Por: Diario Concepción 30 de Julio 2022
Fotografía: Alejandro Peñaloza

Alejandro Peñaloza Vilches

Asesor Pedagógico- Servicio Local de Educación Pública Andalién Sur

Las escuelas rurales en Chile se encuentran a lo largo de nuestra “loca geografía”, en lugares y rincones apartados de las comunidades urbanas, son más de 3500 establecimientos en el país, encontrándose entre las más vulnerables. Ellas existen, son parte de nuestra realidad educacional, pero no son visibles a simple vista para el conjunto de la población. Tienen su propia dinámica, sus características y contextos que hacen ser de ellas un permanente desafío para profesores y asistentes de la educación, que con su abnegada labor logran impactar de manera positiva en familias, estudiantes y comunidades.

El Mineduc apoya a la escuela rural, a través de distintas orientaciones con el fin de abordar las carencias que éstas requieren y satisfacer las necesidades pedagógicas en el proceso de enseñanza aprendizaje. En el contexto nacional, como también ocurre en el cercano, el Servicio Local de Educación Pública Andalién Sur tiene a su cargo las escuelas rurales de dos comunas: Florida y Hualqui. A ellas pertenecen dos tipos de escuelas: las unidocentes multigrado que se caracterizan por poseer una matrícula pequeña, entregando una educación incompleta, es decir, no imparten el nivel inicial, los estudiantes cursan desde primero hasta sexto año básico, están a cargo de un profesor estable y con la presencia de otros profesionales itinerantes que atienden a los y las estudiantes durante la semana, son las que presentan mayor vulnerabilidad. Sus necesidades son variadas, desde la falta del elemento vital en épocas de verano, pasando por la conectividad tecnológica, a veces inestables, la falta de transporte para estudiantes, entre otras; en el otro tipo de establecimiento se imparte educación completa desde educación parvularia hasta octavo año, en ambos tipos de escuelas los estudiantes deben seguir su trayectoria escolar en establecimientos urbanos.

Dentro de estos desafíos y para cubrir las necesidades que cada establecimiento requiere, es fundamental el apoyo del Servicio Local, entregando los soportes para desarrollar sus propósitos y tareas de manera adecuada, pertinente y completa; y un proceso de acompañamiento que se implementa a través, de un constante trabajo colaborativo para el fortalecimiento de sus capacidades profesionales. También, se toman consideraciones bien específicas para abordar las distintas realidades que se presentan en la escuela rural, de esta manera se promueve el desarrollo de planes de inserción en redes territoriales para superar barreras de aislamiento y falta de trabajo colaborativo.

La educación rural merece toda nuestra atención y dedicación, es por eso que se debe tomar como un desafío permanente para que niños y niñas sientan a su escuela, como un lugar agradable, acogedor, cómodo y lo más importante que sean felices.

Etiquetas