Opinión

Dirigentes sociales, una esperanza ciudadana

Por: Diario Concepción | 18 de Junio 2019
Fotografía: Diario Concepción

Cada cierto tiempo la vida nos regala alguna experiencia edificante, en una especie de Parábola, con una enseñanza difícil de olvidar.  Nuestra casa de estudios ofrece la segunda versión de la Escuela de Dirigentes Sociales. Durante un mes y medio dirigentes  de 23 comunas de la Región del Bío Bío realizan un plan de estudios para perfeccionar su labor social altruista.  Y aquí la precisión del lenguaje puede ayudar, porque efectivamente el profesor es guía como quiere la pedagogía, sin embargo, es más bien facilitador del adulto, como suele expresar la andragogía.  Desde la perspectiva de la disciplina -ética-  el desafío docente abría muchas interrogantes: ¿qué decir? La labor de un dirigente de suyo es de compromiso ético. ¿Qué sendero tomar de un camino común en que los dirigentes transitan con fluidez? Y viene a cuento el pensamiento de mi maestro de universidad, referido al proceso de enseñanza-aprendizaje: “mente y espíritu abiertos y si como dice Aristóteles, nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella, entonces todos somos aprendices de su búsqueda”.

Para quienes propiciamos un pensamiento crítico en la enseñanza, resulta indispensable utilizar la actitud y el método socráticos; en lo primero, tratar siempre al interlocutor como persona inteligente y en lo segundo, que el estudiante conoce de alguna manera la verdad que se busca. Y para ello resultó muy eficaz recrear el estilo del viejo Platón en sus diálogos y así construimos un momento universitario especial, donde escuchar a los dirigentes fue una verdadera oda al sentido común y a ese elemento tan decisivo en el método de conocimiento que con genialidad incomparable nos legó Aristóteles, la experiencia y que los dirigentes exhibían con total propiedad. Y así fue natural la reflexión acerca de la necesidad de teorizar con rigor todo aquello que los dirigentes  practican en su labor social.

Y el diálogo nos envolvió y de repente los que por inquietud  del oficio van a aprender se transforman por sabiduría de vida en verdaderos profesores. Y aconteció con los dos grupos. El primero de ellos muy numeroso;  no nos dimos cuenta del paso del tiempo, hasta que un varón que se había sustraído al encanto colectivo, tocó el flautín e indicó que ya se consumía la pausa. El segundo grupo más pequeño e íntimo; allí se produjo una situación similar; nadie quería terminar la sesión; el coordinador tuvo que tocar varias veces la puerta de la sala.

Los dirigentes sociales representan la columna vertebral de la ciudadanía y un apoyo insustituible para el mundo político. Por ello resulta deplorable cuando algunos personajes  utilizan un estilo paternalista cuando se dirigen a ellos. O lo que es peor, cuando se exhibe una actitud de superioridad por tener mayor estudio formal o algún cargo público.

Por eso fue tan importante la reflexión acerca de lo que somos y los fundamentos que permiten vivir en una sociedad justa. Las personas somos iguales en dignidad  como establece la Constitución y somos capaces de soñar un destino trascendente. El ser humano no sólo es superficie y apariencia, sino espíritu que roza el cielo.

Salvador Lanas Hidalgo
Director académico de Escuela de Liderazgo
Universidad San Sebastián

Etiquetas