Opinión

Caputto, el del himno y la comida en la calle

Técnico, que en su última etapa como futbolista pasó por Huachipato, clasificó por segunda vez a Chile a un Mundial Sub 17. Un formador con todas sus letras, más allá de los resultados. ¿Será el líder del esperado recambio?

Por: Paulo Inostroza | 15 de Abril 2019
Fotografía: Agencia UNO

A los 36 años,  Hernán Caputto era un arquero correcto y poco más en Huachipato. El “Tigre” Muñoz iba de titular fijo y ni siquiera se resfriaba, pero Salah siempre habló bien de su meta suplente. “Es importante en el camarín, sabe a lo que viene y si entra cumple”. Y ya quería ser técnico. Con impronta de provincia, después de despegar en Osorno. Clarito de que no todos los cracks están en Santiago.

No le fue tan bien en la Sub 15, en números. Poco se sabía de su trabajo, en tiempos que sufrimos a Vivas y procesos nefastos en series menores. Lentamente, Caputto empezó a destacar por detalles. Clasificó al Mundial Sub 17 con un equipo al que no le sobraba nada, demostrando que con poco sabía qué hacer. Este año, ha demostrado que con harto, tampoco se le escapa el agua de las manos. Es de ideas flexibles, pero con un fondo e idea inalterable.

En el Mundial de India solo logró un punto y no marcó goles, sin muchas figuras. Pero se nos quedó su imagen en el partido con Inglaterra, cantando el himno desde adentro, mostrando que cuando se trata de la “Roja” no hay que guardarse nada. Y también se nos quedó lo que contaron sus jugadores: Hernán los llevó a entregar comida a la gente de la calle, a conocer la pobreza de la India y no quedarse con el lado turístico. Así, los hizo crecer de un paraguazo. Como personas.

Sus nuevos muchachos, de una selección donde hay mucho talento, cuentan que Caputto conoce a sus familias y que ellos conocen a la de sus compañeros, que comparten mucho y se cuidan. Son detalles, de acuerdo. Usted me dirá que con eso no se ganan partidos. Puede ser y tal vez mañana pierda y todos lo destruyamos. Pero, al fin, se optó por un formador, en todo sentido. Ojalá que este sí sea el camino del buen recambio.

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