Opinión

Las muchas caras de la primavera

Por: Procopio | 15 de Septiembre 2018

A la vuelta de la esquina de las altamente publicitadas Fiestas Patrias, se encuentra agazapado el inicio de la Primavera, una estación descrita universalmente como estupenda, cuyas características de excelencia, belleza, flores y pajaritos, entre otras particularidades, todas favorables, reciben la más amplia de las coberturas, lo que acentúa, en contraste, su despreciable antecesor, el invierno, estación que paga los platos rotos sin que nadie  reconozca que sin su desagradable concurso la vida difícilmente sería lo que es.

En fin, en justicia poética, la primavera, aunque  aplaudida, suele verse  desplazada, al menos en su debut, por las desorbitantes celebraciones propias del mítico dieciocho nacional,  declarado como día de la independencia, aunque de esto hubo poquísimo en la fecha en cuestión, ya que  a la Patria le faltaban todavía enormes cuotas de dolor y sacrificio para poner las cosas en su sitio.

En fin, los pedestres científicos aterrizan todo lo de la primavera, reduciéndola a un fenómeno que corresponde a la curva elíptica que describe nuestro planeta alrededor del Sol. Durante esta temporada los rayos del astro rey caen de manera perpendicular sobre la línea del ecuador, esto, más la inclinación de la Tierra en relación a su eje de 23 grados y 27 minutos, hace que la radiación lumínica y calórica ofrezca temperaturas más elevadas, las que van en aumento a lo menos por los próximos cuatro meses.

Sin embargo, es una estación con algunas sombras, para estar precavido, hay un aumento de los cuadros alérgicos, con tanto polen multiplicador flotando por allí, y algo más bien ominoso, por contraste con estados internos negativos, hay más cuadros depresivos en personas susceptibles, así que a cuidar a los que nos importan.

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