Opinión

Messi y Cristiano: hora de decir adiós

Probablemente, sea el último Mundial de los dos mejores jugadores de la última época. Para muchos, de todos los tiempos. Ninguno ganó una Copa del Mundo, ambos se fueron tempranito de Rusia.

Por: Paulo Inostroza | 02 de Julio 2018
Fotografía: Agencia UNO

Para el próximo Mundial, Lionel tendrá 35 años y Cristiano 37. Difícilmente estén ahí o, al menos, no lo estarán como líderes y responsables de su equipo. Hoy son un poco más que eso: los mesías de dos generaciones muy pobres. Dos camadas obligadas a retirarse de golpe, igual que Alemania.

Messi, en una época de centrales malísimos (Rojo y Demichelis, por ejemplo), volantes inventados (Biglia, el emblema), laterales que no lo son (Mercado y otra vez Rojo), arqueros reguleques y dos o tres monstruos a nivel de clubes que nunca se destaparon por Argentina (Agüero, Higuaín). A su lado, solo Mascherano (el de hace dos años) y a ratos Di María (sí, también el de hace dos años). No eran más que eso, pero siempre fueron candidatos porque estaba Messi. Jugaron 3 finales y no ganaron ninguna. ¿Es poco o mucho? Repasando nombres, creo que no daban para más. Lo de Cristiano llegaba a dar pena. Portugal, hace años, no es capaz de tocar tres veces la pelota en el medio medio para llegar con profundidad. A veces los salva un central cabeceando, otras el tres dedos de Quaresma y, el 90 por ciento de las otras tardes, lo gana o empata Ronaldo. Juega solo y ganaron una Euro con apenas eso. Bueno, “apenas” suena casi irónico: Cristiano es jugar con 12. Hizo un buen Mundial, marcó 4 veces y tampoco daba para más.

Con Rui Costa, Figo y Pauleta al lado, era campeón. Tal vez, le bastaba solo con los compañeros de Messi. A veces, nos caen mal. Cristiano porque parece arrogante (quizás ni siquiera lo es) y Messi solo por ser argentino. Nos caen mal y olvidamos disfrutarlos. Los comparamos con algunos mejores –que ciertamente los hay- o los hacemos pelear entre ellos. En medio del coliseo, que solo uno quede con vida, pero cómo vamos a extrañarlos en los Mundiales que vienen. Y no solo por lo que hacen, sino por lo que generan. ¿O usted disfruta viendo el fútbol de Rusia en cuartos? Ellos son la ilusión de encontrar el nuevo Pelé o alguien que supere a Maradona. Pueden llegar o no, pero generan esa expectativa, miras el cielo y quieres ver si lo tocan o caen desde lo alto. Nadie más puede intentarlo.

Y con ellos se despide Iniesta y, probablemente, Ramos, Piqué y otra generación de leyenda. Dice adiós el fútbol de Kroos, al lado de Neuer, Muller y el hoy vilipendiado Ozil. Y ojo que Suárez, Godín y Cavani tienen todos más de 31. Genios que no volverán y nosotros acá rezando porque Mbappe ojalá tome el relevo. No se ve tanto más. Y ahora lo aplaudimos, pero cuando esté batiendo récords lo compararemos con algún otro, lo echaremos abajo. Diremos “es ahí no más. Mejor era Messi”.

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