Opinión

Rueda, Jarry y la hora de un verdadero recambio

Por: Paulo Inostroza | 05 de Marzo 2018
Fotografía: La Tercera

No sé si Rueda logrará lo que ganó Sampaoli o cambiará al país, como Bielsa, pero parece que trabaja. No sé si los cabros de Huachipato que hoy comienzan a trabajar con la “Roja” serán realmente sucesores de Aránguiz y Medel, pero puede que sean útiles a futuro. Vi al “profe” en cancha, mirando a la selección femenina y eso habla de un tipo que entiende que su pega es ver fútbol y que de un partido poco estelar para el CDF también puede sacar cosas. El colombiano de 60 años trabaja en serio.

Ayer por la tarde, Jarry intercambiaba un 6-1 por otro con el 20 del mundo y no se notaba quién era el mejor rankeado. A los 22 años, la misma edad en que definitivamente despegó Fernando González. Dicen que en Chile maduramos tarde, que siempre hay alguien que nos tapa, que no nos gusta meterles presión a los jóvenes porque “todavía son muy jóvenes”. Estamos en Cuarto Medio haciendo facsímiles de PSU y no tenemos idea qué vamos a estudiar.

¿Es bueno que en nuestro torneo de fútbol haya un juvenil obligado en cancha? ¿Es bueno obligar? En un mundo ideal, Marcelo Salas era titular en la “U” antes de cumplir 20 años y, además, el jugador más decisivo del equipo. Pero en Chile siempre hay que poner alguna traba para salvar a los nuestros. Porque si no tendríamos diez extranjeros en cancha y no habría con qué armar la selección. Y es una selección que hace rato se va quedando coja porque no asoma un nuevo Alexis y hace rato no sale un portero que uno diga “sí, este puede perfectamente jugar mañana contra Paraguay o Argentina”.

Y la regla del Sub 20 es un resguardo necesario. Una imposición, ciertamente, pero bienintencionada. Porque Jimmy Martínez no sería el jugador que es hoy sin ese parrafito del reglamento. Gabriel Suazo no habría tenido minutos en Colo Colo y Ángelo Araos habría entrado de a poquito en Antofagasta. Ahora, todos ellos son tipos de selección. Al menos, así lo ve Rueda.

Y probablemente, el técnico pruebe 24 piezas más y luego otras 24. ¿Por qué no? Porque nuestros jóvenes, antes de los 20 suelen ser piedras en bruto. Talento sin pulir que no se descubre echando un vistazo rápido. Ahí es donde tenemos trabajo pendiente hace rato porque nos nublamos con la generación dorada y perdimos un par de camadas completas por nefastos procesos en el Fútbol Joven. Con el respeto que se merecen, quizás es hora de sacar a Isla, Valdivia, Vargas y unos cuantos más. Buscar, buscar y buscar. Y de lo que encontremos, pulir. Porque acá algunos despegan a los 22, pero siempre fueron buenos. Esta mañana, Jarry ya es 63 del mundo.

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