Opinión

Es mejor aprender a la buena

Por: Diario Concepción | 04 de Enero 2018

No era un grupo demasiado grande, ya que había un frío tremebundo, pero igual, cerca de cuarenta personas acudieron en Aysén a una demostración de domadura de caballos,  con una técnica llamada “doma india”. Un curso sobre la materia, dictado por dos argentinos que la han mostrado por todo el mundo. Allí estaban, afirmados en los palos del corral, fanáticos de estos estupendos animales, gracias a los cuales la gente meritoria logra ser llamada caballeros.

El objetivo de esta técnica es amansar al caballo sin maltratarlo, cambiando el paradigma de gritos, latigazos y tirones tradicionales, eliminando el jinete que se sube sin gentileza alguna a la grupa de estos nobles animales para hacerlo obedecer a punta de espolonazos. Según los expertos en esta nueva y racional modalidad de entrenamiento, ésta era practicada por la cultura originaria Ranquel. “La idea es amansarlos utilizando solo la persuasión, sin apelar a golpes o maltratos: la fusta no tiene espacio en esta técnica y menos los gritos destemplados”, reza.

La idea de estos caballeros, en una de las mejores acepciones de la palabra, es relacionarse con el caballo sin violencia ni conflicto, a través de un vínculo de confianza para generar persuasión y educarlo con la autoestima que corresponde. Es educar a un caballo en base a un vínculo fuerte, asentado en la confianza mutua, es decir, un proceso educativo, que como tal demanda sabiduría y respeto, más razonable dosis de tiempo, que puede durar meses y su perfeccionamiento, años, cosa que cualquier jinete decente sabe muy bien, el modo como termina de entenderse con su cabalgadura.

Todo parecido con los consejos para tratar con la gente es absolutamente intencional, es mejor conseguir cambios a la buena.

 

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