En ese sentido, siempre se deben tener presentes medidas clave, como la vacunación contra este tipo de enfermedades y el uso de mascarillas.
Como todos los años, siempre es previsible que durante los meses de invierno aumenten las enfermedades respiratorias, con todas las dificultades que implican, sobre todo, en la población de riesgo, como son las personas mayores y quienes padecen afecciones de base.
Bajo un panorama donde la temperatura baja y aumenta la humedad, ambos factores inciden en dicho incremento y, a la vez, en eventuales colapsos, sobre todo, de la atención primaria de salud.
En cuanto a la futura llegada del periodo de mayor circulación viral, la encargada regional de la Unidad de Epidemiología de la Seremi de Salud Biobío, Andrea Gutiérrez, comentó que “si bien el escenario epidemiológico puede sufrir variaciones, lo habitual es que el peak se pueda presentar desde mayo a junio, pudiendo extenderse a julio, dependiendo de las características de la circulación viral y también de la población inmunizada que genera una mayor protección poblacional”.
Desde el Hospital Guillermo Grant Benavente, la médico pediatra Camila Jerez, jefa (s) del Servicio de Pediatría y Referente de la Campaña Invierno, señaló que en pediatría por lejos el virus con mayor prevalencia es el rinovirus, que predomina también a nivel HGGB general.
En cuanto a los grupos etario más afectados que llegan al Hospital Regional, la jefa (s) del Servicio de Pediatría, estableció que se han visto mayoritariamente casos en menores de 2 años y escolares. En tanto, detalló que “según la vigilancia centinela HGGB a la semana 15 predominan casos en menores de 2 años y mayores de 60 años”.
Justamente, en razón de los grupos de riesgos, es que el resto de las personas deben cuidarse. Es en ellos donde resulta peligroso enfermarse, porque los cuadros, generalmente, son más agudos y pueden agravarse.
En ese sentido, siempre se deben tener presentes medidas clave, como la vacunación contra este tipo de enfermedades y el uso de mascarillas. Sobre esto último, tenemos experiencia pasada (pandemia) que debe ser traída al presente para quienes están enfermos y transitan por espacios donde hay tumultos de personas -como centros comerciales o locomoción colectiva-, donde deben usar esos elementos de protección, principalmente, para reducir la circulación viral y cuidar a quienes están sanos. Alberguemos, de nuevo, al autocuidado y la conciencia.