En medio de la catástrofe por los incendios, transcurría en el Parque Ecuador la tradicional Feria Internacional de Arte Popular, donde decenas de artesanos y artesanas se desplegaron para mostrar su hermoso trabajo.
En su proyección e inicio nada suponía que los incendios forestales podían ser un factor que afectase su desarrollo, pero así fue. Debido al decreto de Estado de Excepción en nuestra zona, y con una argumentación de peso y suficiente, se suspendieron shows artísticos, los cuales siempre son motivo de asistencia de personas al tradicional evento.
Sin embargo, pese al imprevisto, el balance de la feria fue positivo. Expositores en conversación con Diario Concepción destacaron su paso por el Parque Ecuador.
Pese a la coyuntura de emergencia debido al megaincendio de enero que afectó a la parte rural de Concepción y sobre todo a Penco y Tomé, la Feria de Arte Popular (Fiap) se desarrolló sin mayores problemas.
Alejandro López Núñez, artesano y músico que construye instrumentos sonoros de cerámica ganó el premio a la innovación de la versión 61 de la feria que se realiza en el Parque Ecuador, indicó que “mucha gente de todo Chile llegó a la feria y todos y todas reconocían la calidad artesanal del evento. Una feria que demuestra organización, que identifica a la comunidad y que da trabajo a miles de personas ya que los mismos expositores y asistentes también consumen servicios locales”.
Félix Ponce Jacob, artesano orfebre, dijo que “el balance es muy positivo. En comparación al año anterior, me fue mejor en todo sentido: económicamente, en lo humano y en la experiencia de compartir durante 17 días un espacio común con el público y con otros artesanos”.
Héctor Muñoz Uribe, alcalde penquista, afirmó que lo acontecido fue “muy satisfactorio considerando el contexto que tuvimos y así también nos lo hicieron saber nuestros expositores. Se consolidó un espacio público que, si se puede utilizar en forma ordenada, con respeto a todos los usuarios y el entorno del Parque Ecuador, y en lo cultural, se mantiene con plena vigencia y reconocimiento internacional este evento”.
En suma, la historia de un evento, expositores y organización, con 60 años de trayectoria pudo sobrellevar una fatalidad compleja para el Biobío, que, pese a que pudo golpear duro, la feria penquista consiguió hacerle frente.