Editorial

La mirada abarcadora al plan regulador urbano

Nuestra ciudad ha sido valorada a nivel nacional como una de las mejores en cuanto a calidad de vida, característica que puede perderse fácilmente si no se protegen los factores que determina esa calificación.

Por: Editorial Diario Concepción | 09 de Agosto 2019
Fotografía: Raphael Sierra P.

En un desarrollo esperable, dirigentes y gremios coinciden en ampliar la propuesta por cambios al plan regulador, lo que parece ser adecuado dada la complejidad de los asunto que contiene y la contingencia actual que muestra varios sectores del territorio urbano con señales preocupantes, humedales invadidos, edificación en altura, barrios que pierden su identidad y la densificación que, en el intento de acercar las personas al centro urbano o a los lugares de mejor acceso a servicios, crean otras dificultades dignas de consideración, como la eventual pérdida de espacios públicos, saturación vial y otras consecuencias.

Ese tipo de circunstancias obliga a mirar la ciudad desde más lejos y para un horizonte más lejano, un escrutinio abarcador que considere todos los factores posibles, incluyendo la opinión ciudadana, que aunque no sea vinculante, tiene el mérito de ofrecer argumentos y señalar situaciones que podrían pasarse por alto en un análisis estrictamente técnico.

Ese fue justamente uno de los objetivos del taller organizado por el municipio penquista, en el marco del proyecto de modificación 15° del Plan Regulador de Concepción, ampliar la discusión, incluirlos considerando otros aspectos determinantes en la evolución de una mejor ciudad, invitando la participación de organizaciones y gremios. El encuentro permitió al municipio entregar detalles de la propuesta que contiene, en otros asuntos, la regulación de la altura de los edificios en determinadas zona de la capital regional, iniciativa que busca adecuar un plan que data desde 2004 y que actualmente permite una construcción con altura libre en el sector céntrico de la ciudad.

Para el director de Planificación del municipio penquista, la ciudad no puede crecer con edificios sobre 20 pisos, una tendencia que en su opinión debe ser acotada, coincidiendo con el sentimiento de los vecinos que ven con alarma una invasión de los espacios públicos y un empobrecimiento de su calidad de vida, cuando se presentan proyectos que contemplan varios edificios de gran altura en un terreno de limitadas dimensiones.

Por su parte, la alcaldía subraya la conveniencia de la participación de los distintos actores, como la academia, las empresas y los barrios, para conformar una visión colectiva frente a las modificaciones al actual y ya obsoleto Plan Regulador, las cuales serán sometidas a una consulta ciudadana en los últimos meses de este año.

Nuestra ciudad ha sido valorada a nivel nacional como una de las mejores en cuanto a calidad de vida, característica que puede perderse fácilmente si no se protegen los factores que determinan esa calificación, la calidad de sus áreas verdes, lo accesible y cercano de los espacios públicos, para el esparcimiento, la cultura y el deporte, la protección y apoyo a los mejoramientos de los barrios, la convivencia vial, entre otros elementos que invitan a vivir la ciudad.

Hay aquí una oportunidad que no debieran dejar escapar las Juntas de Vecinos penquistas, es el momento de hacer valer su experiencia real, como habitantes comprometidos de la ciudad, presentar responsablemente las ideas urbanas de sus integrantes. Con ese concurso se puede lograr una visión más amplia de cómo debe ser la ciudad que le vamos a dejar a las futuras generaciones, el cuidado del patrimonio, la recuperación de sus sectores emblemáticos y la anticipación de su futuro.

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