Editorial

Las regiones en el Plan de Transporte para el Tercer Milenio

La actitud de nuestros parlamentarios ha sido como la del ciudadano común; esperar que las promesas se materialicen y no la adopción de un compromiso para lograr que esos planes se transformen en realidades y no simples frases para atraer aplausos efímeros.

Por: Editorial Diario Concepción | 13 de Junio 2019
Fotografía: Raphael Sierra P.

Los mensajes presidenciales han sido, casi sin excepción, la repetida constatación que las obras que hay planeadas para Chile, se dividen en dos grandes grupos; las que serán ejecutadas, a gran escala y en plazos razonables, con financiación incluida, en la capital metropolitana y otras, de definición un tanto más ambigua, que se encuentran, crónicamente, en nuevos estudios de factibilidad, ya que como se trata de regiones es necesario dar una segunda, o tercera mirada al empleo de los dineros y recursos de todos los chilenos, procesos que en estos casos demandan un tiempo tan considerable como indefinido.

En la última oportunidad el ejecutivo volvió a pronunciarse sobre el particular, esta vez sobre el ya anunciado plan de Transporte Tercer Milenio, en una ambiciosa visión de infraestructura para el cuatrienio con nuevos servicios de trenes, puertos, carreteras y transporte público, tanto para la capital como regiones, con una cifra de costo, se supone suficiente, de US$ 20 mil millones para el período 2018-2022, para efectos prácticos, ahora mismo, ya que el 2019 ya lleva cursada su primera mitad.

La tajada de la torta de mayor tamaño, mayor aún, ya que es muy posible que se concrete, corresponde a obras en Santiago y territorios vecinos que interesan especialmente a Santiago, descritas como una verdadera revolución en materia de transporte público. La lista parcial ya es notable; duplicación de la red del Metro en la Región Metropolitana, extensiones de la Línea 2 hasta San Bernardo, la 3 a Quilicura, la 4 a Bajos de Mena y la 6 a Isidora Goyenechea, más el estudio de un tren para unir la capital con el aeropuerto Arturo Merino Benítez.

La reactivación de la red ferroviaria, también tiene un evidente impulso central en la forma de trenes suburbanos, como el tren Santiago-Nos y el tren Santiago-Rancagua, que ya están en pleno funcionamiento; el tren Santiago-Malloco-Melipilla, anunciado recientemente; y el tren Santiago-Batuco-Til Til, que está proceso de evaluación ambiental.

Como una muestra de preocupación por las regiones, para la nuestra se menciona la extensión de la red Biotrén desde Coronel hasta Lota y desde Concepción hasta Penco, nuevamente, se informa del inicio de estudios para evaluar la viabilidad de redes de Metro para otras ciudades del país, comenzando por Concepción, del mismo modo, se anunció la modernización mediante tecnología de electromovilidad y el despliegue de la RED Concepción, descrita como una revolución en materia de calidad, certeza y seguridad del sistema de transporte público.

Los comentarios de los parlamentarios regionales tuvieron un color predecible, dependiendo de su posición respecto al ejecutivo, pero, en general, el ciudadano común aprecia una actitud semejante a la de cualquier vecino, esperar que las promesas se materialicen y no la adopción de un compromiso para lograr que esos planes se transformen en realidades y no queden como una frase para la galería, para atraer aplausos efímeros.

Nuestras máximas autoridades, el Intendente regional y el Alcalde penquista deben tener los apuntes del libreto con todos los detalles, como, asimismo, la responsabilidad, en su respectivo ámbito. Para la consecución de los objetivos planteados, deben sentir todo el respaldo de la ciudadanía, si hay logros como los señalados, y no terminar el periodo como testigos de una nueva promesa incumplida.

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