Editorial

Las múltiples causas de la desigualdad

Por: Editorial Diario Concepción | 30 de Junio 2017
Fotografía: Carolina Echagüe M.

Es posible que de tanto observar el fenómeno de la desigualdad en nuestro país, se haya producido una suerte de acostumbramiento, como suele ocurrir cuando un factor negativo se perpetúa, un defecto irritante, pero crónico, que de vez en cuando se agudiza. Es, sin embargo, imperioso insistir en la vigencia de un problema sobre el cual es posible intervenir, un deber del Estado y de cada integrante de la comunidad nacional.

En ese contexto, es particularmente valioso el estudio que generó el libro “Desiguales. Orígenes, cambios y desafíos de la brecha social en Chile” de reciente lanzamiento en la Biblioteca Nacional, por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud). Sucintamente, el texto alude a seis factores que sostienen esta condición de inequidad en la sociedad de nuestro país, la estructura productiva, el sistema educativo, el rol del Estado, la concentración de la riqueza y el ingreso, la representación política y los patrones culturales, situaciones que determinarían la reproducción y transformación de la desigualdad socioeconómica en Chile.

Los antecedentes aportados por este trabajo no son del todo desconocidos, pero vuelven a poner en la discusión el grado de éxito en la eventual disminución de la brecha enorme que separa a determinados sectores de la sociedad chilena, un tema que ha cobrado particular interés por que enfrenta dos ideas opuestas, aquella de las economías capitalistas y otras de inspiración social.

Si bien es cierto esta investigación confirma que la desigualdad de ingresos ha disminuido en los últimos 15 años, que también es verdad la reducción sostenida de la pobreza y la ampliación de la matrícula de educación, la desigualdad sigue siendo alta, combinando muchos empleos de muy bajos salarios con una alta concentración económica. Por otra parte, se ha sostenido que esta disminución a largo plazo no corresponde precisamente al actual gobierno, ya que desde 1990 se ha observado una disminución del progreso en esa dirección, implicando que la desigualdad podría bajar más gracias al crecimiento, que por la intervención estatal.

El otro aspecto a considerar, que tiene un alto impacto en la calidad de vida de las personas, es que hay factores de la desigualdad que tienen que ver más con las relaciones interpersonales. Este estudio agrega, a partir de una abundante evidencia experimental, que las desigualdades que más molestan a los connacionales son aquellas que afrentan la dignidad y los proyectos personales: desigualdades en salud y educación, así como el trato entre las personas, circunstancias que son cada vez menos toleradas.

De esa manera, una de las manifestaciones de la desigualdad socioeconómica es que muchas veces las personas se sienten menoscabadas, “miradas en menos” o “pasadas a llevar” debido a ese factor. En efecto, la investigación del Pnud, revela que el 41% de los chilenos experimentó “malos tratos” en el último año, lo que afecta mucho más a las personas de clase baja. “Las personas entienden que no tenemos todos que ganar lo mismo, y eso no genera un problema, pero una demanda mucho más potente de parte de la sociedad es el buen trato” en el comentario de una de las investigadoras.

El debate sobre la etiología de la desigualdad y el enfoque económico para enfrentarla seguirá su curso, pero las actitudes de la sociedad es una variable que depende de cada uno de nosotros.

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