La empresa justificó el fuerte incremento apuntando a mejoras en la pureza del mineral, rediseños productivos e inversiones para reforzar las medidas socioambientales en la zona.
• El proyecto minero Módulo Penco actualizó su evaluación económica, revelando que su costo de construcción se disparó de US$ 115 millones a US$ 244 millones.
• La empresa canadiense Aclara justificó este aumento de casi un 90% señalando que responde al rediseño del proceso productivo, el alza general de costos y la incorporación de mejoras socioambientales.
• Entre las promesas de la compañía para justificar esta inyección de recursos, destaca la mejora en la pureza del mineral extraído (98,9%) y el compromiso de crear 2.200 empleos, con un 40% de contratación local.
Un aumento de casi un 90% en sus costos de construcción registró el proyecto minero Módulo Penco, la primera iniciativa orientada a producir carbonato de tierras raras a partir de arcillas iónicas en Chile.
Aclara Resources Inc. publicó en la Bolsa de Toronto la actualización de la evaluación económica de la faena que desarrolla junto a Grupo CAP en la Región del Biobío.
El aspecto que generó mayor impacto en el nuevo estudio es la actualización de la inversión, la cual escaló a US$ 244 millones, muy por encima de los US$ 115 millones proyectados en la evaluación preliminar de 2021.
Frente a este drástico incremento, desde la empresa detallaron que el alza se explica por “mejoras en el diseño del proceso productivo, inversiones adicionales destinadas a reforzar las medidas ambientales y sociales del proyecto y el aumento general de costos”.
Este rediseño, afirman desde la minera, se traduciría en un salto cualitativo del producto final. El proyecto pasaría de proyectar un carbonato mixto de tierras raras con un 91,9% de pureza, a generar un carbonato (SPREC) que promete alcanzar el 98,9%.
En un intento por consolidar la iniciativa minera (que cuenta con aprobación ambiental desde junio de 2026) frente al escrutinio público, la compañía recalcó su valor geopolítico, asegurando que “este proyecto pone a Chile en la vanguardia del desarrollo de tierras raras en Occidente, insumos clave para la fabricación de los magnetos utilizados en productos de alta tecnología, desde vehículos eléctricos, aerogeneradores, celulares, hasta robótica”.
Respecto a las preocupaciones medioambientales que históricamente rodean a este tipo de faenas, la firma defiende un sistema patentado denominado Cosecha Circular de Minerales, argumentando que la operación “no utiliza explosivos, chancado ni molienda, y que no requiere depósitos de relaves”. A esto suman la promesa de operar con “el uso aguas 100% recicladas, recirculando el 93% de estas”, y proyectan utilizar las arcillas resultantes para un proceso de revegetación con especies nativas.
Finalmente, la empresa puso sobre la mesa sus proyecciones laborales y comunitarias, señalando que la iniciativa contempla “la creación estimada de 2.200 empleos directos e indirectos, con un compromiso del 40% de contratación de mano de obra local”, a lo que añadirían programas de monitoreo participativo.