Diario Concepción Radio UdeC TVU Noticias La Discusión
Economía y Negocios

La historia de la primera conductora profesional de un taxi colectivo eléctrico en Concepción 

Es madre de dos hijos y resaltó que el apoyo de su familia y colegas ha sido clave.

Por: Edgardo Mora 26 de Mayo 2026
Fotografía: Matías del Río

Esfuerzo y superación son dos palabras que resumen su experiencia. Apenas obtuvo su licencia profesional, hace ya más de 20 años, fue acogida en la línea de colectivos 27 de Concepción, la misma en la que hoy luce su nuevo vehículo 100% eléctrico.

Se trata de Marta Lidia Tardón Vega, quien narró que el transitar por las calles desde la madrugada hasta la noche no ha sido un recorrido fácil.

“Es sacrificado y peligroso, pero gracias a mi Dios que me protege todos los días, he podido llegar bien siempre a mi hogar y mantener mi licencia impecable después de tantos años, lo que en este rubro cuesta mucho”, afirmó.

Previo a su actual vehículo eléctrico, la conductora usó uno petrolero que comandó trasladando pasajeros desde y hacia sectores como Lomas de Bellavista, Lomas de San Sebastián, Villa Cap y Teniente Merino, entre otros. “Me formé en la línea de colectivos número 27, llegué como principiante y mis colegas me dieron la mano para poder comenzar en el rubro. Después, comencé a restar y sumar y me gustó, entonces, con mucho esfuerzo y la ayuda de mi hermano fui teniendo de a poco mi auto y pude ir pagando las letras”, contó.

Acerca de cómo ha sido esta transición de usar un vehículo a combustible (petróleo) a uno eléctrico manifestó que “el ahorro en sí no es tanto. Tuve un auto petrolero al que le cargaba $10 mil todos los días y andaba todo el día y, ahora con el eléctrico, el gasto que tengo es de $ 8 mil a $ 9 mil”.

A diferencia de los a combustión, los eléctricos “cuando más rápido ando, antes se agota la batería y no existen muchos lugares donde poder cargarlo, el modelo me salió bueno, pero hay situaciones complejas como una vez que tuve que esquivar contra el tránsito una inundación de más de 60 cms en calle Chacabuco, a la altura de la Plaza Perú, porque no podía arriesgar a mis pasajeros y no estaba segura si había riesgo de electrocución si entraba agua”.

Ahorrar ante el alza de combustibles

Su primera observación al ser consultada por consejos para ahorrar combustible tuvo que ver con que hay muchas personas circulando solas en un vehículo que lo estacionan en lugares públicos arriesgando que se lo roben o lo puedan pasar a llevar.

Respecto de la situación de los conductores de colectivos, puso énfasis en que, debido a los tacos, no hay posibilidades de ahorrar. “Si tuviéramos la pista derecha enmarcada con una línea amarilla para uso de colectivos y micros, sin que nadie se estacione ahí, podríamos tener una mejor frecuencia y tránsito para los pasajeros de forma de circular de manera más expedita, pero lamentablemente en Concepción se estacionan en cualquier parte lo que se suma a que a veces pareciera que los semáforos estuvieran desincronizados, porque suceden los rojos a cada cuadra prácticamente”, se quejó.

Más en detalle, Marta aludió a que “sabemos que calles como Ejército, Rengo, Lincoyán, Chacabuco o Carrera están saturadas en las horas punta, entonces, hay que educar al conductor para que use vías alternativas y circule por calles adyacentes. Por ejemplo, en horas de taco, si se toma Baquedano y luego Heras, se está en pocos minutos en el centro”.

Otro factor relevante para Tardón es hacer las mantenciones ya que también ayuda a no subir el consumo de combustible. Pero aquí aclara que el motivo principal de tener las mantenciones al día no debe ser solo el ahorro, sino que cuidar vidas.

Vida en familia

Ante qué ha sido clave, en su día a día, para lograr sacar adelante a su familia, se le iluminó el rostro. “He criado a mis hijos dándoles educación, soy madre sola y gracias a Dios estoy bien, tengo un hijo ingeniero y otro que está cursando ingeniería. Me siento orgullosa porque mi fuente de trabajo me ha dado mucho”, recordó visiblemente emocionada.

“Tengo una personalidad muy chispeante y con mis pasajeros soy igual, los hago reír todos los días, con mis compañeros soy igual donde me costó poco integrarme. Tengo compañeros que me quieren, me tienen mucho respeto y cariño y están pendientes de mí, incluso, hasta cuando he estado enferma, son como mi segunda familia”, afirmó con una gran sonrisa.

Etiquetas

Notas Relacionadas