Técnico que fuera campeón con la UdeC y de gran experiencia profesional comanda a Huachipato en este partido de Liga Dos donde el ganador del domingo jugará la final por el ascenso.
El nombre de Gabriel Schamberger es reconocido en el básquetbol nacional. Dirigió a Colo Colo, Valdivia, fue campeón de Copa Chile y Libcentro con la UdeC (2014) y ahora lidera a Huachipato. Tienen la serie empatada 1-1 con Omega y el que gane este domingo (18 horas) ascenderá a la Liga Nacional.
El técnico argentino explicó que “mantuvimos algunos jugadores del 2025 y, si queríamos competir, había que sumar experiencia. Trajimos a Francisco Pavez y había que mejorar el aporte del extranjero. Llegó Pedro Martins, que ya había jugado en Puerto Varas y se adaptó muy rápido. Luego incorporamos un par de jugadores de la zona y así fuimos acomodando lo que teníamos”.
¿Planificaron llegar a la final o se fue dando? El DT apuntó que “siempre que tomo un equipo el objetivo es el mayor. En el camino van pasando cosas que te van diciendo dónde vas, pero siempre armamos un equipo para competir. Desde que llegué a Huachipato me dijeron que el primer año era conocer la liga, el segundo competir y el siguiente pensar en una final”.
Fueron sublíderes del Grupo D detrás de UDE Temuco y luego eliminaron a Truenos de Talca y CD Alemán. Schamberger detalló que “problemas siempre hay, en una competencia que es semiprofesional, pero sin tanta presión fuimos de menos a más y también hemos tenido alguna cuota de suerte”.
Agregó que “cada escollo ha sido más duro que el anterior con rivales que también han ido creciendo. Este torneo es corto y ojalá con el tiempo se pueda mejorar eso, sobre todo pensando en el jugador. Si hay uno solo en la Liga Dos que viva de esto sería mucho”.
El estratega confesó que “en esta liga no puedes traer jugadores de otro lugar, hacen otras cosas y hay que planificarse de acuerdo a esos tiempos. Ellos estudian, trabajan y con todo eso hemos entrenado de la manera más profesional. Hay mucho compromiso de todos”.
El primer juego fue 53-52 para Omega y el segundo 83-80 para el acero después de dos prórrogas. Más parejo, imposible. El técnico expresó que “dentro de la cancha es una locura, pero estos son los partidos más lindos. Ganar por treinta puntos te hace creer muchas cosas que por ahí no son, pero estos te obligan a jugar siempre al máximo. Son partidos cambiantes y emotivos. Acá hay chicos que no tienen tanta experiencia y se han ido empapando de lo que es jugar instancias importantes”.
¿Y cómo lo vive él después de años en la Liga Uno? “Intensamente. Los años te van aplacando un poco las locuras, pero siempre que uno compite quiere llegar a lo más alto y el ascenso. Tengo aciertos y errores desde mi lugar, las canas no vienen solas y es distinto a lo que era hace diez o quince años, pero el objetivo de ganar siempre me motiva”.