Pasaron 16 partidos para que los rojinegros celebraran y fue por Copa Chile. El cuadro de Ricardo Viveros abrió la cuenta en Talca, pero dejó crecer a su rival y terminó con las manos vacías.
Fue sorpresa porque, más allá de que lo más importante es el torneo nacional, no estaba en los cálculos que el Campanil perdiera contra un Rangers que no ganaba desde el 2 de febrero y no suma un solo triunfo en estas 15 fechas de la Primera B. Pero fue 2-1 para el local, luego que el Campanil se pusiera en ventaja y sacara el pie del acelerador.
Los penquistas salieron con dos o tres caras poco habituales en la titularidad, partiendo por el portero Diego Matamala. En la banca estaba Sanhueza, mientras que Santiago Silva ni siquiera fue considerado para partidos de Copa, clara señal de qué pasará con él.
Arriba entró Diego Sabando, que en la primera fracción se vio poco acompañado. Rangers ha tenido una temporada horrible, donde no ganó un solo partido en toda la primera rueda de la Primera B, y, aunque los del Foro no le pateaban con tanto riesgo a Campestrini, daba la sensación de que en cualquier momento apuraría el tranco para anotar primero.
Y eso pasó recién saliendo desde el entretiempo, cuando el ratificado técnico Ricardo Viveros apostó por Benjamín Sáez y Luis Rojas, sumando variantes en ataque. “Lucho” fue clave en ese arranque, sumado a una actitud distinta de todo el equipo, y el volante generó rápidamente dos chances claras para abrir la cuenta.
En la segunda, a los 52″, envió un centro que Jeison Fuentealba empalmó de cabeza con notable gesto técnico para batir a su ex compañero del ascenso 2025. Rangers intentó, pero quedaba en evidencia porqué está donde está. Un equipo que iba arriba, pero carecía de claridad y solo amenazaba buscando por alto a Servetti.
En la segunda fracción, el cuadro auricielo apostó a aguantar a su adversario para irse a la contra con alguna escapada de Urzi, Oyanedel y las piezas veloces que tiene, pero en la práctica, no lograron acercarse al arco contrario y el local se fue agrandando.
Los rojinegros tuvieron otra aproximación que Cristóbal Muñoz no terminó de la mejor forma y su gente, que este año ha tenido tan pocas alegrías, se ilusionaba con arrancar la Copa Chile empatando con un equipo de Primera División.
Así lo empató con el zapatazo de Tomás Gómez, a los 81″, tras cesión de José Navarrete y los últimos minutos mostraron a un Rangers con ganas de llevarse algo más, de desahogarse. La visita estaba descolocada y a los 87″ el cuadro de Ivo Basay logró la proeza con testazo de Manuel Vicuña para marcar el sorpresivo 2-1.
El Campanil dejó crecer a su rival y lo pagó caro. Ahora tendrá su revancha el jueves (19.30 horas) recibiendo a Ñublense.